Los Veintitantos






“Todos tenemos días así”, es lo que me dijeron mis amigos cuando les conté que desperté sin ganas de hacer absolutamente nada. En un mood completamente extraño y sin sentido en el que el día se me fue por completo sin saber siquiera la hora, en el que no supe si había hecho algo productivo o no. ¿Te ha pasado? Simplemente despiertas y sabes que el tiempo está corriendo pero sientes que no avanzas con él, estas por el hecho de estar y si no estás no existe gran diferencia.
Estoy seguro de que sí, en efecto todos llegamos a tener días en los que no queremos salir de la cama ni toparnos con ningún otro ser humano, en los que únicamente queremos estar solos y sin contacto físico alguno. “Estás deprimido”, fue otra de las razones que escuché, ¿deprimido? Para nada, no tengo razones para estar deprimido ¿o sí? al escuchar eso mi cabeza inmediatamente se puso a pensar y tratar de encontrar y reconocer el motivo de mi desgano y falta de ánimo, rara vez me encuentro en una situación así y mucho menos en un jueves que normalmente es el día en el que mi cabeza anda a todo lo que da pensando en el siguiente tema a desarrollar para esta columna que semana tras semana va ganando más lectores (y detractores) pero que a fin de cuentas no deja de ser únicamente un espacio de opinión. Entonces, ¿qué es lo que ocurrió el día de hoy?

Después de un baño, cerrar todas mis redes sociales, poner mi celular en silencio y desconectarme (mucho más) del mundo creo que he llegado a la raíz de mi problema, sí, todos tenemos días así y alguna vez he escuchado que lo llaman “la crisis de los veintitantos”. Sé que no soy el único experimentando este tipo de sentimientos y emociones que te llenan al mismo tiempo de alegría como de miedo, de nervio y emoción. No estoy diciendo que apenas me esté cayendo el veinte de que ya soy un adulto y de que mis épocas de inmadurez y desmadre hayan quedado atrás, no, eso lo sé desde hace tiempo, pero en esta ocasión de lo que me doy cuenta es de que el tiempo corre y uno no se puede dar el lujo de atrasarse en la carrera.

En los últimos años he visto como mis amigos empiezan a casarse, a tener hijos, a comprar casa, coche y a emprender negocios propios demostrando así un grado de madurez y estabilidad emocional socialmente superior a aquellos que por azares del destino o decisión propia no hemos hecho ninguna de esas cosas. No me deprime verlos realizados o saber que están siguiendo con sus vidas, al contrario, me da alegría por ellos y también me alegra por mí, porque la vida que tengo es fruto de mis decisiones y de los esfuerzos y sacrificios que he querido hacer para lograr lo que tanto quiero. Aquí viene la mentada crisis: ¿y qué es lo que quiero?

Cuando tienes veintitantos es un gran error no saber aún hacia dónde vas, bien he leído y escuchado que los veintes son la edad perfecta y crucial para definir tu futuro y empezar a construir todo aquello que quieres dentro de tu vida. Tienen toda la razón. Hoy por hoy miro a mi alrededor y a pesar de que muchos de nosotros podemos estar dedicándonos a lo que queremos, apasionados por nuestro trabajo y contentos con nuestra vida, el nervio de intentar alzar los ojos por delante de nosotros y tratar de ver hacia dónde vamos es inevitable. ¿Y si me equivoco? ¿Y si todos mis esfuerzos no sirven de nada? ¿Y si esto no es lo mío y estoy errando el camino? Es imposible no titubear y dudar aunque sea por un segundo si la forma en la que estamos haciendo las cosas es la correcta o no.

Muchos de nosotros en los veintitantos decidimos dejar la casa familiar desde hace años y hemos ido aprendiendo a salir adelante solos, a ocuparnos de nuestros gastos aunque eso implique tener una renta que pagar, entender que cuando te decían que ahorraras energía lo decían en serio, que la vida no es gratis y que sí, puede ser muy padre vivir solo y ser completamente independiente aunque eso implique que tu refri esté vacío cuando imaginabas que estaría atascado de chelas. Las pedas pueden comenzar a ser un lujo que a veces no puedes darte porque o chupas o comes, tan fácil como eso. Te planteas la posibilidad de dejar de fumar no porque sepas que te hace daño sino por ahorrarte esa lana, cuidas y valoras más tus cosas porque te costaron a ti y porque sabes que no es nada barato adquirirlas.

Yo, cómo muchos, decidí también estar lejos de mi familia, mudarme a una ciudad que me prometía un futuro profesional mucho más estable y alentador y no me equivoqué para nada al tomar esa decisión, mi trabajo es como un pasatiempo porque me encanta y sé que soy privilegiado por ser de ese mínimo porcentaje que en realidad disfruta a cada momento lo que hace. No, el sacrificio de no tener a mi familia cerca no ha sido en vano pero a veces me pregunto ¿de qué sirve tener éxito si no puedes compartirlo con aquellos a los que más quieres? Al dejarlos la presión por hacer más grandes y mejores cosas aumenta porque sabes que aunque te apoyen siempre querrán que regreses a casa, es por eso mismo que el miedo a fracasar al perseguir tus sueños se hace mucho más grande ya que lo que quieres es demostrarles que lo estás haciendo bien y que no tienen nada de qué preocuparse. A esta edad algunos todavía no tienen idea de lo que quieren hacer de sus vidas, se encuentran en un trabajo que no disfrutan únicamente por necesidad. Escuchan a los “mayores” cuando dicen que necesitas un trabajo y que lo que sea es bueno, cuando les cuentas tu sueño y te dicen que “eso no te va a dar de comer” o que “no te va a llevar a ningún lado”. Múltiples veces me topé con ese tipo de comentarios cuando dije que quería ser escritor y múltiples veces me reprimí a mí mismo en trabajos mediocres sólo por ganar dinero. No pasa nada, son experiencias que ayudarán cuando llegue el día en el que digas BASTA y empieces a escucharte a ti mismo y no a los demás. ¿Qué me muero de hambre con lo que hago? Quizá, pero soy más feliz que nunca.

A los veintitantos la típica pregunta “¿y por qué sigues soltero?” empieza a ser un tanto molesta, aunque no más que el “no te preocupes,  ya llegará cuando menos lo esperes”. La gente empieza a juzgar el hecho de que no tengas pareja y te llaman quedado, exigente o hasta egoísta. La presión por encontrar a alguien y tener una relación estable empieza a ser mayor y lo único que hace es que en lugar de motivarte a estar con alguien te quita las ganas por completo de meterte en un noviazgo. Sí, el 60% de mis amigos ya están casados o tienen parejas estables, ¿y? les aplaudo con gusto pero eso no quiere decir que uno tenga que seguir los mismos estándares sociales que ellos. Ah, pero como uno decidió dedicarse a su carrera y a sí mismo entonces es un maldito egoísta que no piensa más que en el beneficio propio. Por favor stop maming con el “ya llegará” cuando algunos ni siquiera lo estamos buscando.

Es muy cierto que tu círculo social empieza a ser mucho más pequeño, puede que sigas en contacto con viejos amigos o que hablen por Facebook de vez en cuando, pero tus verdaderas amistades empiezan a ser más cuidadosamente elegidas. A los 18 llamabas a todos “amigos” aunque sólo se vieran en las pedas y te creías súper sociable por saludar a medio mundo en el antro. En mi caso, a los 26 empiezo a llamar a la gente “conocidos” y amigos a unos pocos y así sean pocos no los veo con mucha frecuencia. Voy de antro una vez cada tres meses si bien me va y ya no lo disfruto como antes. Soy fan de las cenas y bares o las noches en casa con una plática tranquila o juegos de mesa. Sí, sí, quizá ese sólo soy yo y mi nuevo espíritu aburrido que se hartó de la fiesta y el desmadre. Igual hace más de medio año que cambié la televisión por los libros y apenas volví a usar un smart phone también luego de seis meses, (sé que no lo harán ni pretendo que hagan lo mismo pero deberían intentarlo, es muy gratificante).

Total, tenemos veintitantos y queremos comernos el mundo, ¿cómo lo vamos a hacer si seguimos teniendo miedo? ¿No te gusta tu trabajo? ¡Déjalo! Estás muy a tiempo de decidir lo que quieres hacer de tu vida y nadie más que uno tiene las herramientas para hacerlo. ¿Te preocupa el futuro? Deja de preocuparte y mejor ocúpate por ir encontrando los peldaños que te ayuden a subir. ¿Te deprime no tener pareja? Deja de buscarla, y no te digo que “ya llegará”, pero al menos si no llega ya no estás como bruto esperando. A los veintitantos no hay nada como ocuparse de uno mismo, tomar decisiones, riesgos y empezar a trabajar por aquello que queremos lograr sin importar mucho si lo hacemos bien o no, a fin de cuentas lo necesario es saber que tienes una meta fija y no perderla de vista sin importar qué camino tomes siempre y cuando sepas que el resultado será el que esperas. ¿Qué me da miedo saber si publicaré o no mi libro o si mis columnas llegan a miles de personas? ¡Me aterra! Pero una cosa es saberlo y otra dejar que ese miedo me detenga. Sí, puede que los veintes se sufran, se lloren, duelan y nos cuesten uno y la mitad del otro pero ten en mente que todo es parte de un proceso y que siguiendo tus propias metas algún día tendrás treinta, voltearás años atrás y te reirás de todo por lo que pasaste sabiendo que cada una de esas situaciones te llevaron a donde estés. Es muy probable que después te enfrentes a la crisis de los treintas y sea peor, pero bueno, al menos ya tendrás una idea de cómo sobrellevarla y salir adelante, ¿no? En fin, después de un día desmotivado y sin siquiera tener ganas de escribir, pienso ¿qué sería del mundo sin un poco de drama?







Comments

  1. Qué buena sorpresa encontrar algo diferente esta semana. Personalmente tengo 24 y me siento exactamente como lo describes, a lo mejor es la crisis hahaha. Me encantó la frase del final "¿qué sería del mundo sin un poco de drama?". ¡Felicidades por una excelente y cada semana mejor columna!

    ReplyDelete
    Replies
    1. Muchas gracias por leer. Espero poder seguir evolucionando en los temas y abordar cosas nuevas cada semana. ¡Un saludo enorme!

      Delete
  2. LO IMPORTANTE ES LLEGAR. HAY PERSONAS DE LA 2a Y 3er EDAD QUE JAMAS MADURARON NI LLEGARON A CONCRETAR SUS METAS, SE CONFORMARON CON PENSAR Y VER SI ALGUN DIA LO INTENTABAN, DECIDIERON "NO" SER FELICES, ADELANTE HIJO, TU PUEDES, SOY TU FAN No. 1 DTB

    LO IMPORTANTE ES LLEGAR. HAY PERSONAS DE LA 2a Y 3er EDAD QUE JAMAS MADURARON NI LLEGARON A CONCRETAR SUS METAS, SE CONFORMARON CON PENSAR Y VER SI ALGUN DIA LO INTENTABAN, DECIDIERON "NO" SER FELICES, ADELANTE HIJO, TU PUEDES, SOY TU FAN No. 1 DTB


    ReplyDelete
    Replies
    1. ¡Qué emoción ver un comentario tuyo en el blog por primera vez madre! Gracias por tus palabras, pero YO soy tu fan # 1. Te amo :)

      Delete
  3. Es cierto que eso es tu experiencia y no podrías no hablar desde ahí. También es cierto que fue una bonita sorpresa encontrarme con un texto que cambia lo que venías diciendo en tus columnas que me parecía repetitivo y seguro.

    El riesgo de arriesgarse implica lo mismo que el riesgo de quedarse así, la cosa está en que si uno pudiera entender que no necesariamente arriesgándose va a poder ganar, habría menos cabezas revueltas y menos psiques dañadas. La cosa, también, es que siempre venden esa frase que dijiste de: "...Pero una cosa es saberlo y otra dejar que ese miedo me detenga...", y sólo puedo preguntar: ¿qué si no es de voluntad?, ¿qué si el miedo te paraliza y no hay modo de moverse?.

    Gracias por darle otro aire a tu blog y a tus columnas. Gracias también por abrir la discusión.

    ReplyDelete
    Replies
    1. Tienes toda la razón, existen ocasiones en las que el miedo es involuntario y te paraliza, pero creo también que todo miedo es psicológico y nadie más que uno mismo tiene el poder de luchar contra el. No es nada fácil y por supuesto que es una frase muy trillada, pero que sea trillada no quiere decir que no sea cierta.

      Arriesgarse siempre implica pros y contras, quizá fue un riesgo no escribir otra columna más acerca de las relaciones sentimentales pero es un riesgo que me encanta y me dejó un buen sabor de boca. Espero poder hacerlo más seguido.

      Muchas gracias por leer y comentar, se valora bastante. ¡Abrazo! :)

      Delete
  4. todo lo qe acabo de leer es completamente cierto recuerdo las veces qe me enserraba en mi departamento yo solo viendome al espejo y diciendo quien diablos soy? que voy a hacer con mi vida y debes en cuando tengo momentos en los que me gusta estar solo y darme una pausa y ver si estoy asiendo las cosas bien o mal ... tengo 23 años y alos 21 asta me fui en busca del sueño americano recuerdo pero simplemente son experiencias que se van añadiendo a tu libro de vida pero todo cuenta .. asi que no hay como aventarte sin miedo y ir mandando x un tubo a toda esa gente que te tira mala vibra porque son gente que el miedo les a ganado x completo y nose animan a nada... el mundo es para el que se anima y no hay como eso total vida solo hay una y no hay tiempo que perder para nada en el amor amar sin condiciones vivir cada momento y cada dia como si fuera el ultimo y otra cosa que para mi a sido de mucha importancia ..... ayuda a quien lo necesite todo se regresa y asiendo el bien reciviras lo mismo ..

    ReplyDelete
  5. Acabo de encontrar tu blog! Tengo 22 y te juro que me identifico tanto con lo que escribes, es como si de repente hubiera podido escribir todo eso que llevo dentro y no logro sacar! Agradezco que haya personas como tu!

    ReplyDelete
  6. Acabo de encontrar tu blog, tengo 21sinembargo siento que no e "vivido" o hecho naca con mi vida, solo estudiar, en este momento me encuentro completamente indesisa ya que no se quien soy, solo se quien quiero ser y amo mi carrera pero siempre escucho el "no obtendras un trabajo con eso" y el amor a mi carrera me hace seguir

    ReplyDelete
  7. Hola! Por medio de una publicación llegue a tu blog. Esta genial lo que escribes, más que nada por la manera en que lo sientes. En algunas notas me identifique bastante, pero ésta en especial me hizo darme cuenta que voy haciendo lo que me gusta y que tengo metas por seguir. De echo hoy precisamente estaba sin hacer mis actividades jeje estaba flojeando un poco y me divertí leyendo tu blog, hubo suspiros por algunas cosas por las que he pasado y me alegre que te valiera madres ser escritor aún con los comentarios que te han echo. Mas q estar en la crisis de los veintitantos... el punto es interiorizar y darse cuenta de lo que sentimos y hacemos. Buen día!

    ReplyDelete
  8. :) Hace unos días renuncie a los que muchos decían: "El trabajo que cualquiera pudiera desear". Si cualquiera, menos yo :( porque no era feliz, y pensé que mi inmadurez me había acercado a la peor decision de mi vida, pero después de leer tu columna, es como haberme regresado una semilla de esperanza :) GRACIAS!

    ReplyDelete
  9. Acabo de leerlo y es justo lo que siento, tengo 26 años y siento que no he hecho nada útil y solo escucho que me dicen agradece por tener un trabajo, el cual ya no me gusta, no me motiva y solo lo hago por hacerlo. Mi miedo es que de tanto desmadre y diversión y por querer llenar esos vacios tengo las tarjetas hasta el queque y no se qué hacer, al menos hoy me entero que no soy la única. Me encanto aún asi tengo que pensar que hacer de mi vida :/

    ReplyDelete

Post a Comment

¡Gracias! Te contestaré tan pronto como pueda.

Popular posts from this blog

Tu ex novio es un Mr. Big o un Lord Voldemort?

Repitiendo Patrones: No es bueno clavarse con personas nocivas.

No te acostumbres a esperar por alguien